Si hay alguien que le debe todo a la Revolución son los campesinos


Santiago de Cuba, Mayarí Arriba, 19 de may:- Casi el mayor por ciento de las tierras cultivables, en lo que era el Segundo Frente, antes de 1959, estaba en manos del latifundio. Para que se tenga una noción de hasta donde llegaba el poder y control de estos señores, les ofreceré algunos ejemplos.

El latifundismo constituyó un rasgo distintivo del período. Se localizaron algunos de ellos que abarcaron enormes extensiones de tierra, como es el caso de las fincas Río Frío, Vega Bellaca y Sabanilla, controladas por la compañía norteamericana The Bahamas Co. L.T.D,  que tenía como representante a Mr. Santiago Duncan, quien residía en Mayarí Arriba, un ejemplo fehaciente   de la penetración del capital norteamericano en el territorio.

Estas fincas tenían un área de más de mil  caballerías, la mayor parte, dedicadas  a la exportación de maderas preciosas. Otra de las posesiones de tierras, era la finca Yamagua, que por cierto, su dueño era,  Tomás Puyans, con un área de 240 caballerías. (Explotación la madera). Por su parte Antonio Arias, dueño de la finca Micara, se dedicó fundamental a la ganadería), concentrándose en ella unas dos mil  cabezas de ganado

Otro hacendado, Antonio Casas, poseía alrededor de mil caballerías de tierras, dedicadas inicialmente a la extracción de maderas.  Si contamos el control de estos señores, más la de algunos comerciantes, llegamos a la conclusión que la antigua región de Mayarí Arriba, no era de sus habitantes.

Nuestros  padres y abuelos; en los lugares más intrincados, llenos de epidemias como el sarampión, diarrea, rubéola y la varicela. La población de entonces, sin vigilancia sanitaria,  mortalidad infantil sumamente alta, y los nacimientos eran auxiliados por parteras,  que sin recurso alguno,  asumían la difícil misión en medio de aquella espantosa miseria.

Menos mal que esa pesadilla termino  en  1959. Así vivían los campesinos de la antigua región de Mayarí Arriba, hoy Segundo Frente. Hoy, por suerte y gracias a nuestro sistema socialista, el pueblo, ahora sí es dueño de sus tierras.


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