El pretexto de una crónica (+ Audio)


Eres la dulce expresión de la crónica, el texto integro de un verso, la melodía más completa de la vida, esa que encarnas de principio a fin.

Eres el aroma de un perfume danzante, de esos que haces vibrar con tu presencia, con el néctar de un beso, la sonrisa de un amanecer, el secreto de una noche.

Eres musa de poeta, escultores, compositores, músicos, eres canción, balada, rumba, son merengue, cumbia, eres dulcemente una digna palabra: imprescindible.

Eres puño, fibra, firme, dura y al momento suave, tierna, flor viva, pero eternamente tú. Eres más que sexo. Eres más que rutina. Eres más que silencio.

Eres la dulce expresión de la crónica, destellos de confidencias, desafíos mortales e inmortales, sueños por lograr, cúspides por llegar, obra de arte siempre.

Eres quien convoca, quien resurge el vivir, lo multiplica, la media mitad, el mundo, pero eres la existencia, y al mismo tiempo, el verbo tatuado en maravilla.

Eres una historia, el pasado y el presente, el futuro. Eres la enfermera, educadora, la científica, campesina, la obrera, intelectual, ama de casa, defensora de su tierra y de sus hijos.

Eres un 8 de marzo. Universalizas el andar con tus pasos. Eres parte de esa banda sonora de la vida que es la lluvia, el viento convertido en miel y el canto de lo que nunca fue una metáfora, porque fue cierto, lo es, lo será…
Eres el pretexto para vivir y luchar, seguir, seguir, seguir.

Eres el pretexto para volverte a encontrar, hoy y siempre: Mujer.

Feliz 8 de Marzo. Felicidades.


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