Millones de razones para educar


Hoy es 22 de diciembre y la gratitud está de pláceme. Y tiene razón. De Céspedes a Fidel, varias generaciones, un mismo ideal, un compromiso, lucha, victorias. Es ahí donde está la enseñanza, esa que bebimos de cada cubano, y de quienes así se sintieron, al dar lo mejor de sí por la definitiva libertad patria.

Es el día del educador en Cuba y la magia de la historia, nos convoca a revisarla, evocarla, como esos hombres y mujeres que escriben su propia línea frente al pupitre, sembrando saberes, consolidando conocimientos, haciendo de cada humano, la mejor manera de edificar el presente y el futuro.

Esta celebración, que en la Isla va siempre más allá del mundo de los educadores, nació con buena estrella, pues se instituyó en honor de la feliz culminación, en un grandioso acto de masas presidido por el Comandante en Jefe Castro, de la Campaña Nacional de Alfabetización, el 22 de diciembre de 1961.

Segundo Frente tiene motivos para celebrar la fecha, este año matizada por condiciones diferentes a las de otros tiempos, pues una pandemia, cambió la vida en el mundo, condicionó una nueva forma de vida entre los cubanos, pero, por suerte, no impidió que la algarabía estudiantil, retomara ese alegre sonido de los educandos en las aulas.

Detrás de ese empeño, la mano de maestros, profesores, algunos jubilados, de apoyo a la docencia, de los trabajadores de servicio y de otras labores, todos comprometidos con el deber de enseñar, de formar, crear, tejer sueños, pero incluso, cuando fue necesario, cambiar  las aulas para apoyar la acción de quienes, desde la línea roja, enfrentaron a la Covid 19.

Estuvieron en diferentes escenarios de combate, ya sea en el  aporte económico, dígase cosecha cafetalera, producción de alimentos, en la fundamentación de las teles clases, iniciativa creada en el país para no perder tiempo en las horas de estudio, en los principales cargos de dirección del territorio, donde sigue siendo una cantera ineludible, así como otras importantes tareas de la revolución.

Nuestros educadores, ejemplos esenciales en este nuevo proceso de la Tarea Ordenamiento, seguidores de cada orientación, codificadores de cada mensaje hacia nuestros estudiantes, con una explicación sólida y concisa, con la capacidad de hacer entender y engranar cada mensaje que se emana de este nuevo empeño, que como obra humana no es perfecta, pero sí social, inclusiva y sobre todo, muy democrática.

Lo dije al principio, de Céspedes a  Fidel, varias generaciones, una enseñanza. El padre de todos los cubanos, nos marcó el camino de la lucha, como única alternativa para librar a la entonces Cuba oprimida.  Gómez, que la solidaridad entre los pueblos,  puede ser verdadera, que los principios no se condicionan, como lo dijo Maceo, en los Mangos de Baraguá.

Martí, que la unidad de los cubanos, era el escudo mortal para lograr lo iniciado por Carlos Manuel, mientras que Fidel, convertido en el discípulo más completo que tuvo el maestro universal, encendió en el Moncada, cuando  parecía  que morirían las ideas del  apóstol en el año de su centenario, retomó la luchar arma y conquisto el anhelado sueño, el primero de enero de 1959.


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