Inundaciones en el sur de Asia amenazan a cuatro millones de niños


Katmandú, 25 jul (Prensa Latina) Más de cuatro millones de niños están en peligro en países del sur de Asia por los desastres que causa la actual temporada monzónica, alertó hoy el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
Semanas de lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra en Bangladesh, India, Nepal y Bután afectan a millones de niños y sus familias, alertó la agencia de la ONU en esta capital.

Las intensas precipitaciones, inundaciones y deslaves son una tormenta perfecta para los niños y las familias afectadas, dijo el director de Unicef para Asia meridional, Jean Gough.

Más de 700 personas murieron y docenas están desaparecidas, incluyendo niños ahogados, en esos cuatro países surasiáticos. Muchas zonas continúan inaccesibles por los daños causados en carreteras, puentes, ferrocarriles y aeropuertos.

Las necesidades más urgentes para los pequeños son agua potable, alimentos, suministros de higiene para prevenir la propagación de enfermedades y lugares seguros para el juego en centros de evacuación.

Las consecuencias de la pandemia son agravadas por el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos, quizás los mayores problemas actualmente para los infantes del sur de Asia.

En Nepal, las fuertes lluvias monzónicas causaron inundaciones y deslaves en diferentes partes del país. Más de 100 personas murieron, 48 están desaparecidas y 87 están heridas.

Más de 10 mil personas -la mitad niños- fueron afectadas y se estiman en siete mil 500 las personas desplazadas de sus hogares. Al tiempo que aumentan los casos de la Covid-19.

Bangladesh, que aún se recupera del ciclón Amphan y sus sistemas de respuesta de emergencia y salud tratan de contener la propagación de la pandemia, tiene más de 2,4 millones de personas afectadas por la inundación, de ellas 1.3 millones de menores. Más de medio millón de familias perdieron sus hogares.

India, que registró en la última semana más de 30 mil casos diarios de la Covid-19, presenta más de seis millones de personas afectadas por el diluvio, de ellas 2.4 millones de niños.

Los aguaceros en Bután causaron deslizamientos de tierra y obstaculizan el transporte y la comunicación. Las crecidas repentinas por el desborde de ríos y arroyos plantean riesgos de más inundaciones, por las cuales perecieron ya cuatro personas.


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