Cocinarle al Comandante, nunca lo olvidaré


Por: Idalberto Aguilar Macias

Santiago de Cuba, Mayarí Arriba, 08 de jul:- El 11 de marzo de 1978, fue la última vez que nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz visitó al municipio Segundo Frente, como parte de la inauguración del Mausoleo erigido a los Mártires de este frente guerrillero.

En aquella ocasión una humilde y sencilla mujer tuvo una alta responsabilidad con la atención que éste recibiera, Otavina Macías Macías, hoy, desde su hogar en el Reparto Vista Hermosa, en Mayarí Arriba se dispone a contarnos aquella historia.

OTAVINA: “Bueno me informaron que yo tenía que atender a una comitiva de alto nivel en la Casa de Visita del cafetal de Seboruco, y allí fue donde yo lo atendí. Cuando se terminó el acto del Mausoleo le orientaron que el almuerzo sería en la Casa ubicada en Los Pinos, rumbo a Micara, que era donde lo estaban esperando; pero Fidel no estuvo de acuerdo y decidió ir para la Casa de Seboruco, donde yo tenía asignada prestarle servicio a los compañeros del Buró Político, los de Comunicaciones y otras personalidades.”

“Cuando llegaron, me mandó a buscar a la mesa donde él estaba, al presentarme se quedó mirándome, y me dijo: Otavina no te asuste soy yo el Comandante, vengo aquí a almorzar; quede impresionada pues ya sabía mi nombre. Entonces me preguntó ¿ qué cómo me sentía, que si llevaba mucho tiempo trabajando en esta casa,? le respondí que estaba bien y que ya tenía unos cuantos años laborando en esa unidad del estado.”

PERIODISTA:¿Usted lo atendió desde el punto de vista de servirle o de cocinarle?

OTAVINA: “Yo le cocine y le serví, todo lo que él pedía se lo puse en la mesa, incluso me pidió que quería huevo; pero no de gallina blanca, sino del criollo, por lo que me movilice de inmediato por todo el barrio y se lo busque.”

PER: ¿Que sintió usted en ese momento?

OTAVINA: “Sentí una emoción muy grande, se fortaleció mi condición de revolucionaria, para mí no fue fácil asimilar que estaba atendiendo al Comandante y sus escoltas, algo con lo cual nunca soñé, menos conversar con él, yo nunca lo había visto de cerca, en realidad me sentí muy conmovida y agradecida.”

PER: ¿Recuerda alguna anécdota de aquel encuentro?

OTAVINA: “Si como no, recuerdo que parte del grupo que andaba con él me dijeron que si quería irme con ellos, pero yo le dije que no, que no podía dejar mis hijos; entonces en ese momento Fidel me dice, usted quiere que yo hable con una persona para ver si usted se puede ir con nosotros, y yo le recalque al Comandante que no diera ese paso, porque yo no quería dejar mis hijos en Mayarí”.

PER: ¿A qué hora terminó aquél almuerzo?

OTAVINA: “Serían aproximadamente las 12: 30 o 1.00 de la tarde.”

PER:¿ Como fue la partida?

OTAVINA: “Me abrazó fuerte, como si fuera un familiar de él, fue un estímulo muy grande.”

PER: Luego de tantos años, ¿Cómo recuerda aquél momento?

OTAVINA: “Lo recuerdo como lo más grande que me ha pasado en mi vida. Lo que hice fue de corazón, lo realicé porque soy revolucionaria y lo seré siempre.”

Otavina Macías Macias, aquella cocinera que en 1978, tuviera el honor y la responsabilidad de cocinarle y servirle al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, durante su visita al II Frente, como parte de la inauguración del Mausoleo erigido a los Mártires de este frente guerrillero.

Esta entrevista fue concedida por Otavina Macías Macias, en el año 2011, al Periodista de Radio 8sf.Idalberto Aguilar Macías.

Actualmente cuenta con 88 años de edad, y su gran sueño es ir a la tumba del gran líder de la Revolución Cubana.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *