La sentencia de Silvia


Por: Raúl López Ortiz

Santiago de Cuba, Mayarí Arriba, 15 de jun:- 61 años parecen haber perdido el tiempo tratando de envejecerla. Ella se mantiene frondosa y fuerte como la caoba, el algarrobo o la majagua que desde que era una jovenzuela sembró y protegió como trabajadora forestal del municipio santiaguero Segundo Frente donde ganó reconocimientos por sus resultados y protección del medio ambiente.

Tras su jubilación, Silvia Núñez Estupiñan contagiada con la rudeza del campo y sin perder la ternura que la caracteriza como fémina, no pensó en el descanso y solicitó en usufructo 2 hectáreas de tierras las cuales convierte en un jardín productivo donde los cultivos varios, el café, madera preciosa y frutales hacen del lomerío de Mícara en esta serranía del Plan Turquino, un lugar agradable y próspero al que esta mujer ha contribuido fomentar con su trabajo creador.

“Mis padres me enseñaron a trabajar la agricultura y ya no puedo vivir sin ella. La montaña me cultiva por entero máxime en estos tiempos de la Covid 19 que su importancia se multiplica porque de ahí sale la alimentación para el pueblo que sufre además el bloqueo yanqui, otra pandemia asesina que también venceremos trabajando duro y pensando como país pero rendirnos jamás”, sentencia Silvia, quien hace un alto para regar las azucenas, rosas y otras flores que ambientan su hogar campestre donde dice permanecerá sacándole a la tierra el sustento para la vida.


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