Se pronuncia Díaz-Canel por una economía más innovadora y sin trabas


La Habana, 25 feb (RHC) Más que repasar lo hecho durante el año anterior, la reunión de trabajo anual del Ministerio de Economía y Planificación  hizo diana en los desafíos que entraña 2020 y que parten de asumir la planificación desde «un enfoque más integral, dinámico, innovador y generador de soluciones», que «trascienda la responsabilidad de emitir el plan para concentrarse en el funcionamiento eficiente de la economía».

Y esa gestión eficaz implica, al decir del Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, «destrabar y encontrar respuestas a todas las complejas situaciones de la economía en las condiciones del Socialismo».

«Todos los resultados de la economía, los buenos y los malos, tienen que ser transparentes para el pueblo, saber por qué no llegamos y hacia dónde vamos», aseguró el mandatario, durante la jornada en la que participaron el miembro del Buró Político Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular; Manuel Marrero Cruz, primer ministro, y los viceprimeros ministros Ricardo Cabrisas Ruiz y Alejandro Gil Fernández, titular del mep, resalta el periódico Granma.

Asistieron, además, el miembro del Buró Político del Partido Comunista Ulises Guilarte de Nacimiento, secretario general de la Central de Trabajadores de Cuba, y Jorge Luis Cuevas, miembro del Secretariado del Comité Central

A enfrentar la plataforma de restauración neoliberal que nos pretenden imponer, a fortalecer la política de cuadros y la labor ideológica, a defender la obra de la Revolución desde la historia y las esencias, a apoyar esa defensa con eficiencia, a identificar, entre todos, las trabas que existen en la economía, y a mantener las medidas de ahorro, volvió a convocar Díaz-Canel, cual hoja de ruta para seguir avanzando en los tiempos actuales.

Este debe ser, dijo, un Ministerio de pensamiento, encargado de liderear, por su actividad rectora el pensamiento económico del país, en estrecho vínculo con las universidades.

Se trata, a su juicio, de propiciar una conducción de la economía totalmente innovadora, que el Ministerio aliente la sustitución de mecanismos administrativos por otros económico- financieros, y que promueva una relación más coherente e integral entre todos los actores de la economía.

También exhortó a «encontrar las respuestas sobre cuál debe ser la adecuada relación entre centralización y descentralización de los procesos económicos en nuestro país, para que ninguna de las posturas se convierta en traba o freno».

Díaz-Canel hizo referencia, además, al incremento del control y la eficiencia del proceso inversionista, al avance de las estrategias de desarrollo local y a la tarea estratégica que supone la elaboración del Plan de Desarrollo Nacional hasta 2030, desde un enfoque prospectivo, no formal, con ayuda de la ciencia. Un plan flexible, ajustado a las prioridades

Luego de ponderar, durante la presentación del informe, las principales líneas de trabajo para 2020, cuatro ejes temáticos centraron los debates: las transformaciones de la planificación, en pos de atemperarla a los actores económicos de hoy; la culminación del Plan Nacional de Desarrollo hasta 2030; el perfeccionamiento del desarrollo local, así como la actualización de la política de cuadros y la comunicación institucional.

Nora Suárez, directora de Industria del ministerio, informó que, con el propósito de continuar perfeccionando la planificación de cara al sistema empresarial estatal, se comenzará a atender de forma diferenciada un grupo inicial de 88 entidades que tributan a la exportación, los principales balances de productos y servicios de la economía y a los encadenamientos productivos.

El viceprimer ministro y titular del MEP, Alejandro Gil Fernández, reiteró la urgencia de «un plan menos detallista, más abierto y flexible», que tome en cuenta dos asuntos meridianos: la incorporación de todo lo que se puede hacer aquí y hoy se importa y las prioridades, o sea, aquellas actividades que más impactan en el Producto Interno Bruto.

Debemos enfocarnos en un plan dinamizador, reflexionó, que incentive las fuerzas productivas. Ello no implica renunciar a la planificación centralizada, pero tampoco obliga a una emisión homogénea para todos los actores. Se trata de respetar los balances fundamentales y que no sea el mercado el que asigne los recursos.

Al valor de los proyectos de desarrollo local y a la necesidad de que estos favorezcan los encadenamientos productivos, las exportaciones y la producción de alimentos en los territorios, orientó su intervención la viceministra de Economía y Planificación, Mildrey Granadillo de la Torre, al tiempo que insistió en la capacitación sobre estos temas de los gobernadores, vicegobernadores e intendentes.

Y como Holguín figura entre las provincias con mejores resultados en la gestión del desarrollo local, junto a Pinar del Río, Ciego de Ávila y Las Tunas, su director de Economía y Planificación Manuel Cuenca abundó en los 251 proyectos que hoy tiene el territorio.

El vínculo con la Universidad, subrayó, ha sido vital a la hora de identificar las potencialidades de la provincia, de las que han nacido proyectos para rescatar las minindustrias, ampliar la actividad turística extrahotelera e, incluso, exportar.

Alejandro Gil apuntó dos aspectos fundamentales que deben observar todos los proyectos que surjan. En primer lugar, priorizar la exportación desde pequeños nichos, sin pretender las grandes operaciones. Y, en segundo lugar, abogar por el desarrollo endógeno, pues la sostenibilidad de esos emprendimientos no puede depender de la importación.

También Ileana Venegas, directora de Economía y Planificación en Ciego de Ávila, puntualizó en la necesidad, desde el desarrollo local, de flexibilizar las relaciones con el sector no estatal. En su opinión, hay que enfrentar la concepción de desarrollo del país desde una visión moderna, que tome en cuenta el contexto en el cual la nación se desenvuelve y trace una ruta de cómo enfrentar los retos.

«Que el año 2020 sea de profundas y positivas transformaciones económicas, que generen sinergias a favor del desarrollo y que nos permitan seguir imponiéndonos al bloqueo», resumió Gil Fernández.

Algunos objetivos y líneas de trabajo del MEP para 2020

  • Potenciar la empresa estatal socialista, de modo que se favorezca una mayor capacidad de encadenamiento con la inversión extranjera, el turismo, las entidades exportadoras y el sector no estatal; todo ello sin dejar de fijar lo que, en interés de la nación, resulta impostergable alcanzar en materia de eficiencia.
  • Lograr una mayor interacción entre los organismos globales de la economía, organismos rectores y las estructuras territoriales de gobierno, así como intercambios con las empresas y universidades. En el Plan 2020 se avanzó en estos propósitos, pero no lo suficiente, si bien se destinan más de 240 millones de dólares a financiar producciones que antes se importaban, todavía se reportan capacidades disponibles en la industria nacional e importaciones de renglones que podemos asumir.
  • Culminar la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo Económico y Social hasta 2030.
  • Propiciar una mayor flexibilización del sistema de planificación, a partir de una renovada conducción del proceso y una mayor participación de los actores económicos en cada etapa.
  • Perfeccionar el sistema de control que garantice la evaluación efectiva y oportuna del comportamiento de la economía y del plan.
  • Actualizar la Planificación Territorial en función de lograr un desarrollo sostenible.
  • Contribuir al cumplimiento de las exportaciones, el fomento y diversificación de nuevos rubros exportables y los ingresos inscritos en el plan anual de la economía.
  • Perfeccionar el proceso inversionista mediante una planificación y control eficientes

(Granma)


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