La intransigencia de Canoso.


Por: Raúl López Ortiz.

Santiago de Cuba, Mayarí Arriba, 12 de feb:- Cuando la voluntad se impone desaparecen los matorrales,  la tierra acoge gozosa en el vientre las semillas que germinan y crecen para que aparezcan las nuevas plantas, que más tarde, nos darán los productos del agro que garantizan la vida.

Esa realidad se observa en un área de autoconsumo perteneciente a la Unidad Ganadera Típica 6 del municipio santiaguero Segundo Frente, donde Emilio Romero Saud conocido por Canoso, echo a la espalda las 7 décadas que lleva encima para con su trabajo creador demostrar una vez más que si se puede.

Desafiar el fango poco después de la media noche para ordeñar decenas de vacas, chapear potreros infectados de marabú, soportar la bravura del sol limpiando cultivos varios, picando caña y otras labores hasta llegar a ser jefe de finca y unidades ganaderas, figuran en el aval de este hombre que no se rinde- porque dice que sus esfuerzos para producir alimentos son cañones contra el enemigo cruel que intenta matarnos por necesidad.

“Cuando me jubile no pude soportar la pasividad después de medio siglo  trabajando duro la agricultura donde me empine y aprendí sus secretos de punta a punta. Salte de alegría al ser convocado a reincorporarme a la tarea del campo y no titubee en hacerlo. Ahora me siento útil, fuerte y capaz de decirle NO al imperio que con su cruel bloqueo pretende matarnos por hambre» asevera Canoso, tras mostrar los boniatos y hortalizas que produce. Y agrega

“En el periodo especial los autoconsumos de los centros laborales fueron muy efectivos y esa enseñanza urge retomarla ahora, porque hay necesidad, tierras y hombres capaces de hacerlo, pero arrodillarnos jamás”, sentencia Emilio.

Este hombre, de manos marcadas por el duro trabajo, mira con orgullo a la cocinera Gloria que acude al sembrado para recoger los productos que él con orgullo produce para satisfacer las necesidades del colectivo obrero, que con trabajo, creatividad y derroche de amor vence las dificultades.

“Mientras haya hombres como yo, las intensiones del Bloqueo de los Estados Unidos a Cuba, chocarán con nuestra intransigencia de producir y producir, de luchar y luchar, de continuar con nuestra noble y humana obra, de sembrar para vivir.”, concluye Canoso, quien azadón en manos reanuda su quehacer en el surco donde permanece prácticamente desde que les salieron los dientes.

 


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