Senderos de la luz


Por: Wiliam Nieves Delgado

Santiago de Cuba, Mayarí Arriba, 14 de ene:- Hace algunas décadas, los pequeños núcleos poblacionales localizados en la Sierra Cristal, se alumbraban con la luz de la luna. Eran momentos difíciles y no se soñaba con la electricidad. Fue después del triunfo de la Revolución Cubana del Primero de Enero de 1959, que se hizo realidad.

El alumbrado hogareño, se hacía con las lámparas de carburo, aquellas que al encenderse provocaban una explosión que asustaba a los niños y causaban risas a los adultos.

Otras formas de alumbrado eran las plantas eléctricas, además del quinque y el candelabro donde se colocaban las velas; claro, estos privilegios los disfrutaban únicamente los terratenientes y hacendados.

El otro grupo poblacional, lo conformaban campesinos que vivían en modestas viviendas o bohios y prevalecía el palo de cuaba o el candil.

Esta forma de vida desapareció  después del triunfo cuando en Segundo Frente se empezó a observar un discreto crecimiento demográfico y socioeconómico y mucho sectores poblacionales, principalmente en los hospitales se instalaron plantas eléctricas.

Al filo de la década del 70, el municipio se conecta con la red nacional conocida como las 33 mil desde Songo-la Maya. Entonces se empieza un trabajo maratónico que incluía la búsqueda de postes, abrir hoyos a lo largo de más 30 kilómetros. Fue una proeza de hombres y mujeres que con entereza hicieron llegar la luz eléctrica a Mayarí Arriba y la Sierra Cristal..

A partir de entonces, se ponen en práctica nuevos proyectos, influenciado con la introducción de nuevas tecnologías a tono con el desarrollo del país muy prometedor para los serranos para que alumbrara algo más  que la luna en nuestras montañas.


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