El alcoholismo una perspectiva actual y alejada de tabúes sociales


Por: Adriana Danae Martínez Formigo (estudiante de periodismo)

El consumo habitual del alcohol es uno de los factores de riesgo favorables para el padecimiento de enfermedades en Cuba, comparado con la obesidad y el estrés, que afectan de manera desproporcionada la vida de personas, familias y sociedades principalmente en países subdesarrollados.

A pesar de los altos estándares positivos mostrados por la #SaludPúblicaCubana,  el alcoholismo está aumentando especialmente entre los jóvenes y también está comenzando en edades más tempranas.

Según estudios publicados en la # Biblioteca Médica Nacional | Cuba “El porcentaje de ingesta de bebidas alcohólicas más elevado se identifica en el centro del país con un 53 %. Las mujeres de nivel educativo superior consumen más alcohol (24 %) que las de niveles educativos inferiores. En los hombres, el por ciento más elevado de consumidores se encuentra entre aquellos sin estudio o que solo han llegado al nivel primario, refiere la encuesta.” Refutando cualquier idea social o referida al sexo que se utilice para agrupar características comunes de las personas adictas al alcohol cuando solo los une la necesidad de beber.

La disponibilidad del alcohol debería regirse por políticas de control, dejando atrás las estrategias pasivas de salud pública que reflexionan sobre: educación sobre la salud,  cambio de actitud y el control social informal.

El libro #El alcohol: un producto de consumo no ordinario publicado por La Oxford University Press (OUP) nos recuerda que el control de la producción, distribución y el consumo de alcohol se ejerció por primera vez por parte de las autoridades locales de las áreas urbanas emergentes de la antigua Grecia, Mesopotamia, Egipto y Roma en el siglo sexto a.C por qué sería tan difícil adecuarlas a nuestro contexto.

Debido al uso ampliamente difundido del alcohol como parte de tradiciones festivas o rituales sociales de nuestras vidas, es importante reconocer que solo es dañino aquello que es frecuente, recuerde que apenas un trago cada dos días reduce enfermedades cardiacas, probablemente por su capacidad de aumentar el colesterol de alta densidad (HDL) y su efecto anticoagulante. Beba por un placer repentino, conscientemente y de preferencia en grupos de familiares o amigos.

Víctor, un enfermo de alcohol. La dramática historia de una adicción.

Para profundizar el tema siga en con los siguientes enlaces:

http://www.bmns.sld.cu/factografico-de-salud

https://mundo.sputniknews.com/america-latina/201905211087338263-ingestion-de-alcohol-fue-la-causa-principal-de-accidente-masivo-de-transito-en-la-habana/


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