La sentencia de Julito


Por: Raúl López Ortiz.

Santiago de Cuba, Mayarí Arriba, 04 de sept:- “Si el jubilado se sienta, la muerte lo sorprende así y no lo deja parar hasta el sepulcro; por eso estaré pega’o sacándole a la tierra el sustento para la vida”, asevera Julio Pardo Echevarría, un mayarisero que se echa los años a la espalda y no espera que le toquen campanas cuando de trabajar se trata.

Este hombre residente en el reparto Aeropuerto, Mayarí Arriba, tras jubilarse no dio tiempo al descanso y arremetió contra las malas yerbas para producir alimentos y contrarrestar la pretensión de la Ley Helms-Burton en su intento fallido de amedrentar al pueblo cubano por hambre y limitaciones.

“Todo comenzó hace 5 años cuando solicité esta tierra en usufructo. Aquí proliferaban los matorrales, basureros y vectores, como el mosquito, que afectaban el vecindario y decidí transformarlo en algo útil para la sociedad”, asevera Julito como cariñosamente se le nombra.

“El compañero que comenzó conmigo se retiró y fue entonces que se incorporó, Gilberto Girón Portales, trabajador incansable  de alto rendimiento -al que para seguir machete en manos, hay que sudar la camisa  de verdad. Eso posibilitó la siembra de cultivos varios, frutales  y  explotación de 50 canteros de hortalizas, que solo en la más reciente cosecha, rindieron por encima de los 15 000 pesos”, expresa Pardo.

Por su parte, Portales destaca la necesidad de emplear la Ciencia y la Técnica en los cultivos, combinar la siembra de maíz con sorgo para alimento animal y sacarle a la tierra todo cuanto se pueda para lograr la independencia económica y así hacer añicos la pretensión imperial de apoderarse de Cuba y su gente.

Nada amigo que,  Julito y Girón Portales son de los hombres que se empapan de sudor y sacan a la tierra el sustento para la vida y así dicen NO al bloqueo yanqui contra la Isla.

 


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