Tras la huella del amigo de Martí


Por: Idalberto Aguilar Macias

Santiago de Cuba, Mayarí Arriba, 13 de jun:-  A cuatro kilómetros  del poblado de  Seboruco, Segundo Frente, serranía arriba se encuentra  la pequeña comunidad  de Ojo de Agua,  un asentamiento que traza los límites  entre este frente guerrillero y  el hermano municipio de Songo la Maya.

Una zona desconocida para la gran mayoría de los habitantes de nuestro país; sin embargo “Ojo de Agua” mantiene reservado un lugar muy especial dentro de la historia de Cuba. A medida que avanzaba por sus empinadas elevaciones trataba de buscar aquellas descripciones naturales que más de 100 años atrás hiciera del lugar el gran amigo de Martí.

Difícil la travesía en aquella fría mañana dominada por una espesa niebla, pero nada me detuvo porque sabía que mis pasos estaban muy cerca de las huellas de Fermín Valdés Domínguez. Sobre una estrecha llanura en medio de aquellas montañas observo las primeras casas; mis emociones aumentan al extremo que olvido que habían pasado ya 123 años  de aquella estancia.

Unas 20 viviendas un poco dispersa conforman la comunidad, cuyos habitantes se sustenta de la producción de viandas y la siembra de variadas especias. Había llegado al lugar donde en 1896, Fermín Valdés Domínguez, Jefe del Cuerpo de Sanidad de Oriente, estableció su Campamento y del cual supervisaba los diferentes hospitales de campaña en toda esta región; sin embargo en mis indagaciones nadie conocía de aquella historia.

Es entonces que ante un pequeño grupo de pobladores, hago uso de mi   oratoria y comienzo a ilustrar parte del Diario del amigo del Maestro, que refleja su vínculo con esta legendaria tierra, la antigua región de Mayarí Arriba y otras zonas aledañas, que conforman lo que es hoy el Segundo Frente.

                                                                                                   Ojo de Agua  1896

   “Llegó aquí por la tarde.    Es un rancho rústico a orillas de un pequeño arroyo.    En frente hay otro en donde vive una familia con un batallón de muchachos.   Para llegar aquí he tenido que cabalgar más de una hora y media por  entre el monte firme, subiendo y bajando muchas lomas, pero estoy contento a  pesar de estos trabajos necesarios.    Y aquí estaré hasta pasado mañana que iré a ver los heridos  que están  en la Prefectura de Seboruco, en donde está  el Dr. Martínez.”

El asombro de aquellos humildes habitantes se hace evidente, pero no me detengo y nuevos detalles afloran del diario del amigo   de Martí

                                                                                    1ro. Marzo de 1896.

   “Hoy he ido a Seboruco a ver los heridos que cuida el Dr. Martínez y pasado mañana veré los de Mayarí Arriba.”

  “ Mi viaje a  Mayarí Arriba es necesario  y lo haré , aunque tengo dos días de largas y difíciles  marchas.   Me dicen hoy que hay en Peladeros otro herido, allá mandaré de Mayarí Arriba, a mi prácticante Castellanos,—mi simpático Fígaro—,para que lo cure y me lo traiga a Seboruco.”

                                                                                                     Ojo de Agua

                                                                                                       5 de marzo

  “Temprano oficié a Peakot—el  Prefecto, pidiéndole reses y auxilios para ir a Mayarí Arriba a ver a mis heridos.      Escribí—también  al General, dándole cuenta de lo ocurrido, y consultándole lo que debo hacer con los heridos, si—como  se supone—, es que han de volver los españoles.  Sin una fuerza es un disparate quedarse aquí, pues si esta vez escapamos ni sé cómo, otra vez no sé si saldremos del difícil atolladero….”

No pocas emosiones deparó aquél improvisado y necesario dialogo con aquellos sencillos pobladores, que unido a la maestra y niños de la escuela primaria Otto Parellada, quedaban asombrado por una historia totalmente enedita par ellos, la cual sabrán preservar como uno de los tesoros más preciado que aguarda esta tierra, y a todo lo que comprende al Mayarí Arriba del Segundo Frente.

 


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *