El patriotismo, le puso música al festejo proletario


Por: Eudis Cabrera Luis

Este primero de Mayo en Segundo Frente, el compromiso y la unidad, demostraron que siguen siendo nuestras principales cartas para la victoria, esa que nos enseñaron Martí, Gómez y Maceo, como también Fidel, Che, Camilo, y otros que por esa senda continúan como Raúl y Díaz Canel Bermúdez.

Es la misma lección que No comprenden, y no podrán hacerlo nuestros amargados vecinos del norte, quienes, a pesar de los tantos girones sufridos con los millones de cubanos de esta Isla, siguen colocando en sus intensiones, aplastarnos, por así decirlo, sin pensar siquiera que los de aquí, estamos dispuestos a hundirnos en el mar, que antes traicionar las glorias vividas.

Por eso, la niebla y su frialdad, no congelaron el espíritu de serranas y serranos en colorear las calles con su vestuario, pero además, enriquecerlas con su masiva asistencia y las incontables iniciativas que mostraron en cada uno de sus bloques los 14 sindicatos durante la compacta marcha, la que estuvo acentuada por el sentido del momento histórico.

Han pasado 19 años desde aquel Primero de Mayo, y todo parece fue ahora, hace unos minutos, cuando el líder y padre de todos los revolucionarios, nuestro amado Fidel, pronunciara el Concepto de Revolución, hoy para todos una matriz a seguir y defender a toda costa todo este compendio de conquistas sociales.

Esa unidad nuestros enemigos la perciben, y le tienen miedo, no es para menos, hay más de medio siglo de lucha y resistencia, como también muchas amenazas y acciones injerencistas de varias administraciones norteamericanas aplastadas en el camino por la vergüenza y la razón de este pueblo, que no es esclavo de nadie.

El Primero de Mayo significa fiesta, sinónimo de celebración en Cuba, donde desfilar expresa reafirmar nuestras ideas, respaldo a nuestros principales dirigentes, ratifica tener y defender principios al precio que sea necesario. Los momentos actuales resaltan aquella frase para la historia. ¡Patria o Muerte!.

Por eso en Mayarí Arriba, bastión de referencia en Santiago de Cuba y el país, la grandeza de su pueblo fue más alta que el Pico Turquino, pues hizo del amanecer, un despertar popular, y al unísono con los gallos, el canto patriótico le puso música al festejo proletario.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *